Los quelites mexicanos son parte del legado ancestral de las comunidades indígenas de nuestro país. Son elementos clave de la cocina mexicana tradicional y se suelen aprovechar por ser productos con increíbles propiedades nutricionales. Haremos un recuento de 9 tipos de quelites, ¿los conoces todos?
Los quelites son cualquier planta tierna comestible que se solía cultivar en la milpa. Son pequeñas flores, retoños, hojas y brotes que se benefician de los nutrientes de la tierra donde se cosechan otro tipos de verduras como maíz, calabaza, tomate, frijol y chiles.
Foto: Los quelites son pastas comestibles y se consumen desde tiempos ancestrales/ CEICH UNAM
Se caracterizan por tener un tallo blando y muy flexible. La palabra quelite viene del náhuatl quilitl que significa hierba comestible. Son alrededor de 500 especies silvestres de quelites, pero muchos de ellos se han dejado de consumir por desconocimiento o desinterés de las nuevas generaciones en las comunidades indígenas.
En los últimos años se ha hecho un esfuerzo por preservar una de las costumbres gastronómicas más antiguas de la cocina mexicana. En tiempos prehispánicos, los quelites funcionaban como una gran fuente de hierro antes la ausencia de animales de caza.
Los huertos familiares se caracterizaban por cultivar estos tipos de quelites especialmente en épocas de lluvias. Algunos a la fecha son muy comercializados como el epazote, los romeritos en Navidad y las verdolagas en el día a día.
Foto: Los quelites son pequeñas plantas, flores, tallos y brotes que pueden consumirse, poseen una gran cantidad de beneficios a la salud/ IlNaturalist
Este es un tipo de quelite muy común en regiones templadas. Es una planta robusta con hojas ovaladas cubiertas de polvo blanco. Se suele encontrar en los caminos del campo de cultivo y es común encontrarla en los mercados en las fechas de julio a septiembre. Se prepara en salsa verde y con huevo.
Foto: Un quelite típico de la gastronomía yucateca que se valora por sus grandes beneficios a la salud/ Mundo Sustentable
Reconocida como la “espinaca maya” es un quelite típico de la región de Tabasco, Campeche y Yucatán. Esta pequeña planta es muy representativa de la gastronomía maya y se le aprecia como una hoja que sirve para infusiones, que aportan energía y sirve contra el estrés.
Foto: El pápalo es una hierba comestible muy aromática y que sirve para darle un toque de frescura a tus platillos/ Quadratin
Del náhuatl papalotl que significa “mariposa”, una hierba comestible muy aromática y que se aprecia por su gran valor nutricional. Pues ayuda a regular la función intestinal y además a controlar la presión arterial. Se utiliza en preparaciones como tlacoyos, sopas y salsas, pero es muy reconocida por ser complemento en la famosa cemita poblana, lo que aporta frescura a la preparación.
Foto: La pipicha es una planta comestible que se encuentra cerca de zonas lacustres/ Mexicana come plantas
Planta nativa de la zona lacustre del Valle de México, la cual se usa como una hierba medicinal. Su forma alargada y color verde opaco la hace muy distintiva. Se suele consumir como un sustituto del cilantro fresco, pero tiene una aroma más intenso y un sabor anisado.
Foto: Los apaches son un tipo de quelite poco común, se disfruta principalmente en un caldo con nopales/ Zacualtepec
Son un tipo de quelites poco comunes que se suelen preparar en las comunidades rurales como caldo. También conocido como malva o amapola, este quelite está presente en los valles y riachuelos mixtecos de Puebla y Oaxaca. Un antioxidante poderoso y la fuente de nutrientes de muchos campesinos mexicanos.
Foto: Los tamales de chipilin son un clásico de la comida rural mexicana/ Pati Jinich
Perteneciente a la familia de las fabáceas, esta pequeña hierba comestible es una planta con altos contenidos de hierro y calcio. Es común encontrarla en la zona sur del país y se suele utilizar como una hierba de olor y también en la elaboración de tamales.
Foto: Los quintoniles son una planta comestible rojiza que solo crece durante una época del año/ Panta.do
Del náhuatl quilitl y tlatotonil que significa “cosa calentada por el sol”. Son hierbas que no se encuentran durante todo el año, son plantas rojizas de temporada que crecen de forma natural cerca de los cultivos. Es raro encontrar cultivos de estas plantas, pero se suelen cocinar hervidas o fritas. Aunque también son parte de algunas salsas o platillos con cerdo.
Foto: Los huauzontles se preparan tradicionalmente como tortitatas bañadas de caldillo de jitomate/ Barrio Campo
Probablemente uno de los más populares, el huauzontle es un quelite que aún se consume de forma cotidiana en diversas preparaciones. Tortitas, quesadillas y sopa son los más comunes. Se caracteriza por crecer en climas secos y fríos, además de que no requiere de un buen suelo fértil para desarrollarse.
Foto: Los berros son una fuente poderosa de hierro y yodo/ Cucinare
También conocido como mastuerzo de agua, el berro es un quelite con altísimo contenido de hierro y yodo, recomendado para pacientes con anemia y falta de energía. Un alimento muy sano que brinda un sabor intenso y de ligera textura. Consumirlo fresco en ensalada es la mejor forma de obtener sus grandes beneficios como un alimento diurético y estimulante.
¿Cuántos tipos de quelites conoces? ¿500, 100, 10? No importa, con comerlos es más que suficiente. Productos con un intenso vínculo a la cocina mexicana y de los cuáles podemos obtener grandes beneficios. Conoce más especies de quelites y haz click aquí.